3. Monogamia y Fidelidad

Monogamia y Fidelidad

 

Engels a lo largo de su obra El origen de la familia. La propiedad privada y el estado (1977) nos lleva a cuestionarnos términos como monogamia que hoy en día lo asumimos como intrínseco e indispensable, presentándonos trabajos de Letourneau, Westermark y Espinas quienes no llegan a  ninguna conclusión contundente respecto a la monogamia, poligamia o poliandria, nos hablan de promiscuidad y más aun, nos hablan de cómo sería inexplicable que la humanidad como sociedad organizada que somos, llegara a serlo, si tomamos como referencia animales mamíferos; y nos recuerda que el retornar a los principios animales para explicar-nos nos hace pasar por el sitio que tuvimos que haber pisado una y solo una vez.

 

Respecto al tema de la fidelidad en concreto, Engels (1977) basado en la división de etapas de familia de Morgan referido anteriormente,  explica la abolición del derecho materno, y cómo, el instaurarlo por línea paterna, desemboca grandes cambios.

 

Para empezar, el poder recae total y completamente en el hombre y la finalidad no es otra que tener hijos consanguíneos, es decir el peso no esta en ser «fieles», sino en la autenticidad de la paternidad,  esto por que los hijos serán en un futuro herederos inmediatos de sus bienes. Por otro lado se debe asegurar que la mujer sea casta y fiel no por que represente una deshonra para la familia, sino por que un hijo fuera del matrimonio implica un heredero también, de los bienes paternos. La fidelidad del padre en cuestión no es exigida o cuestionada, ya que el no es quien concibe, se le da derecho a tener una concubina y hacer «uso» de sus esclavas, finalmente la mujer es castigada si promueve una práctica sexual que no implique una oportunidad de reproducción y es colocada en el papel de ser “la madre de sus hijos legítimos, la que gobierna la casa y dirige a las esclavas” (Engels,  1977, p.80)

 

Así, se instaura la monogamia para la mujer, no así para el hombre y si bien hace fuertes los vínculos entre hombre y mujer, no es justificada por ningún tipo de sentimiento o amor sexual, recordemos que las uniones eran solo convenciones. Queda pues esta relación  definida como “la primera forma de familia que tuvo por base condiciones sociales, y no las naturales; y fue más que nada, el triunfo de la propiedad individual sobre el comunismo espontáneo y primitivo (Engels, 1977, p. 83)