Domingo, Noviembre 17, 2019

Laboratorio

La prisión de Stanford

La prisión de Stanford

 01:00 

 

Image

El segundo mayor acontecimiento con el que nos tuvimos que enfrentar el martes fue un rumor de un plan de huida en masa. Uno de los guardias escuchó a los prisioneros hablando sobre una huida que debía ocurrir inmediatamente después de la hora de visita.

El rumor fue de la siguiente forma: El prisionero #8612 que había sido liberado la noche anterior, realmente estaba fingiendo. Lo que había ido a hacer fuera era reunir a sus amigos para irrumpir después de la hora de visita. ¿Cómo creéis que reaccionamos ante este rumor?

¿Piensas que escuchamos un plan de transmisión de rumor durante el día y esperamos a la inminente fuga, y entonces observamos lo que ocurría? Esto es lo que habríamos hecho, sin duda, si todos estuviéramos actuando como psicólogos sociales experimentales, que es nuestra rol habitual. En lugar de eso, el martes nuestra principal preocupación era mantener la seguridad de nuestra prisión. Así, lo que hicimos fue, encontrarnos el director, el superintendente y uno de los jefes, y planear nuestra estrategia.

Image

En primer lugar pusimos a un delator en la celda que ocupaba #8612. Era un cómplice que nos daría información sobre el plan de fuga.

Entonces volvimos al departamento de policía de Palo Alto y preguntamos si podíamos trasladas a nuestros prisioneros a su cárcel. Mi petición fue rechazada simplemente porque el gestor informó al jefe de policía que no les cubriría el seguro si trasladábamos nuestros prisioneros a su cárcel. Enojado y disgustado por esta falta de cooperación, volví, y diseñamos un segundo plan.

El plan fue desmantelar nuestra cárcel inmediatamente después de que marcharan las visitas, llamar refuerzos, coger a nuestros prisioneros, encadenarlos, llevarlos a un ascensor, subirlos al almacén del quinto piso que habíamos estado limpiando durante horas, y dejar a los prisioneros allí con los guardias hasta que sus amigos llegaran al sótano. Cuando llegaran los conspiradores, yo debería estar allí sentado solo. Entonces debería decirles que el experimento había finalizado y que habíamos enviado a todos sus amigos a sus casas, que no quedaba ninguno por liberar. Cuando marcharan volveríamos a traer a los prisioneros y doblaríamos la vigilancia de nuestra prisión. Incluso pensamos en hacer volver con algún falso pretexto a #8612 y entonces volverlo a encarcelar puesto que se había librado con falsos pretextos.

Image

Estuve sentado aquí solo, esperando a que entraran los intrusos para poder llevar a cabo nuestro maquiavélico contra-plan.

Así, debería de haber estado solo, pero uno de mis colegas, un brillante psicólogo experimental, que había oído que estábamos haciendo un experimento, llegó para ver que ocurría. Le describí solo brevemente lo que ocurría porque estaba deseando que marchara, puesto que pensaba que la intrusión podía producirse en cualquier momento.

Entonces me hizo una pregunta simple: "¿Cuál es la variable independiente es este estudio?" Para mi sorpresa, yo estaba realmente enojado con él. Tenía una fuga de la prisión en mis manos. La seguridad de mis hombres y la estabilidad de mi prisión estaba en peligro y yo tenía que discutir con este (...) cuya única preocupación era por algo tan ridículo como una variable independiente. La siguiente cosa que me preguntaría sería sobre programas de rehabilitación, ¡el falso! No fue hasta algún tiempo después que no me di cuenta de lo lejos que habíamos llegado en nuestro experimento en este momento.

 

Image

El rumor sobre la fuga fue solo un rumor. Nunca se materializó. Imaginaros nuestra reacción. Habíamos gastado un día entero planeando frustrar la fuga, habíamos ido al departamento de policía, limpiado el almacén, trasladado a nuestros prisioneros, desmantelado gran parte de nuestra prisión, ni siquiera recogimos ningún dato durante todo el día. ¿Cómo reaccionamos ante esto? Bien, reaccionamos con bastante frustración, con sentimientos de disonancia por todo el esfuerzo que habíamos realizado en vano ¿imaginas quien lo iba a pagar?

 

 

 

 

ImageEl nivel de enfado de los guardias aumentó de nuevo considerablemente, hasta el punto de incrementar las humillaciones que hacían sufrir a los prisioneros, incluso limpiar las tazas del lavabo con sus manos desnudas, haciéndoles hacer flexiones e incrementando el número de recuentos.