Sábado, Noviembre 16, 2019

ImageNuestra cárcel está ahora lista para recibir a los primeros prisioneros, que estaban esperando en las celdas de detención del departamento de policía de Palo Alto. Cada prisionero, todavía con los ojos vendados y todavía en un estado de ligero shock por la sorpresa del arresto por la policía de la ciudad, es colocado en un coche de uno de nuestros hombres y conducido a la cárcel de la ciudad de Stanford para su procesamiento.

 

Image

Los prisioneros eran conducidos a la cárcel de uno en uno y eran recibidos por el director.

Cada prisionero es cacheado y desnudado sistemáticamente.

Entonces es despiojado, un procedimiento diseñado en parte para humillarlo y en parte para estar seguros de que no lleva ningún germen que pueda contaminar nuestra cárcel.

 

Image

Se le da entonces su uniforme al prisionero. Consiste de cinco partes. La principal es un vestido que cada prisionero lleva todo el tiempo sin nada debajo. Sobre el vestido, delante y detrás, está su número de prisionero.

En el tobillo derecho de cada prisionero hay una cadena, que lleva puesta continuamente. Sandalias de goma en los pies y en sus cabezas, para cubrir su largo pelo, una gorra de media, una gorra hecha con medias de mujer que también tienen que llevar día y noche. Debe quedar claro que estábamos intentando crear una simulación funcional de un entorno de prisión, no uno literal. Es una distinción importante para tener en cuenta

Los prisioneros reales no llevan vestidos, pero los prisioneros reales, como hemos aprendido, se sienten humillados, se sienten "emasculados", y pensamos que podíamos producir los mismos efectos fácilmente poniéndoles vestidos sin ropa interior. En realidad, en cuanto nuestros prisioneros se pusieron esos uniformes comenzaron a caminar y a sentarse de forma diferente, y a comportarse de forma diferente, más como una mujer que como un hombre.

 

ImageLa cadena en sus pies, que también es inhabitual en muchas prisiones, se usó para que el prisionero fuera siempre consciente de la opresividad de su entorno. Así incluso cuando estaba durmiendo no podía escapar de la atmósfera de opresión. Cuando se daba la vuelta, la cadena golpeaba su otra pierna, despertándolo y recordándoles que estaba todavía en una prisión, incapaz de escapar incluso en sus sueños.