Sábado, Noviembre 16, 2019

Laboratorio

La prisión de Stanford

La prisión de Stanford

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ImageSu número de prisionero era una forma de hacerle sentir anónimo. Cada prisionero tenía que ser llamado sólo por su número. El sombrero de media en la cabeza era un sustituto del afeitado de cabeza.

 

 

 

ImageEste proceso de tener la cabeza afeitada, que se da en muchas prisiones y en el ejército, está diseñado en parte para minimizar la individualidad de cada ser humano, ya que algunas personas expresan su individualidad a través de su estilo o largura de pelo. También es una forma de iniciar a cada persona en el cumplimiento de la regla arbitraria, coercitiva de la institución. El cambio dramático por el simple hecho de tener la cabeza afeitada era obvio en estos hombres.

 

 

 

 

 

 

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A los guardias no se les dieron instrucciones o entrenamiento específicos sobre cómo ser guardias. Más bien eran libres, dentro de unos límites, de hacer lo que consideraran necesario para mantener la ley y el orden en la prisión y para tener el respeto de los prisioneros. Los guardias crearon su propio conjunto de reglas que luego aplicaron para la supervisión general del director David Jaffe, también un estudiante.

Se les advirtió, sin embargo, de la seriedad potencial de su misión y de los posibles peligros en la situación en la que iban a entrar, tanto como, por supuesto, los guardias reales que eligen voluntariamente un trabajo de ese estilo. Como con los prisioneros reales, los nuestros esperaban alguna persecución y tener violados su privacidad y algunos de sus otros derechos civiles mientras estuvieran en la prisión.

 

ImageTodos los guardias vestían uniformes idénticos, llevaban una porra, un silbato, y todos llevaban gafas de sol especiales. Esas gafas reflectantes impedían verles los ojos o leer sus emociones, y por lo tanto ayudaba a su anonimato. Estábamos, por supuesto, estudiando no solo a los prisioneros, sino también a los guardias.