Sábado, Noviembre 16, 2019

Laboratorio

La prisión de Stanford

La prisión de Stanford

 01:00 

 

ImageEmpezamos con nueve guardias y nueve prisioneros en nuestra cárcel. Trabajaban tres guardias cada turno de ocho horas, tres prisioneros ocupaban cada una de las tres celdas todo el tiempo. El resto de guardias y prisioneros de nuestra muestra total de 24 estaban a la espera de ser llamados en el caso de necesitarlos. Las celdas eran tan pequeñas que sólo había espacio para los tres colchones sobre los que dormían o se sentaban los prisioneros.

 

 

 

 

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A las 2:30 de la madrugada los prisioneros fueron despertados rudamente para ser contados. El recuento tenía la finalidad de familiarizar a los prisioneros con sus números. Pero más importante, ofrecía a los guardias una ocasión regular para interaccionar con y ejercer control sobre los prisioneros. Había diversos recuentos cada día y cada noche.

El levantar durante la noche era una forma habitual de castigo físico impuesto por los guardias para castigar las infracciones de las reglas o las muestras de actitudes inadecuadas hacia los guardias o hacia la institución. Cuando vimos que los guardias hacían esto, pensamos que era una forma inadecuada de castigo en una prisión.

 

 

 

 

 

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Sin embargo, posteriormente nos enteramos de que en los campos de concentración Nazi, eso mismo era usado como una forma de castigo, como podemos ver en este dibujo de un antiguo prisionero de un campo de concentración, Alfred Kantor. Es curioso que uno de los guardias también pisara la espalda de uno de los prisioneros mientras realizaban flexiones de castigo hacia el final de nuestro experimento.

Imagen:Alfred Kantor, the Book of Alfred Kantor, McGraw Hill, 1971.